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| JULIO de 1899 | | Buckingham ha sido reemplazado por una iglesia de la que sale un bosque antinatural; aparentemente, solo unos cuantos se han dado cuenta. | Tras el terremoto que asoló la ciudad los secuestros han aumentado en frecuencia durante la noche; los culpables son cerdos humanoides (¿o humanoides porcinos?) | Durante el día gente al azar sufre ataques de locura y demencia / Nueva mecánica de dados – ”Insanity”. |
Ganador de la 1º Era
Heymans de Libra Sappuri
3835 exp.
Aspros de Géminis
5810 exp.

Las Ruinas

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Las Ruinas

Mensaje por Alessa0 el Jue Oct 14, 2010 9:06 pm

Alessa yacía hincada en aquellas ruinas que aun perduraba, aun no creía lo que su cuerpo y su mente vivían en un lugar donde simplemente la ceniza perduraba, pues su alma había sido condenada a errar en el mero infierno, y mientras jugueteaba con sus manos entre el suelo arenoso, aquella sonreía y decía:

-No quiero regresar a roma pero hay es el punto clave de nuestro encuentro, así que aquí me despido, donde estuve durmiendo por eones en silenció, ahora la pereza tan hermoso pecado humano yacerá entre las estrellas de un infierno abnegado, todo recuerdo mundano fue disipado para así poder cumplir con mi destino antes de dormir otra eternidad entre la nada existencial.

Levantándose mientras la luna salía de entre la neblina de aquel sollozante lugar, generando que aquel brillo platinado reflejara lo hermoso de aquel metal de índigos colores, bajando la mirada mientras la ultima lagrima se evaporaba entre sus tersas mejillas, Alessa un estrella infernal daba media vuelta y se alejaba de aquel solido lugar, donde hace algunas eras pasadas la vieron morir en un cuerpo ajeno a la de aquello tiempos.

Su destino estaba aun muy lejos de su razón, pero para dicha mujer de orgullo atroz y lógica necia eso le iba valiendo demasiado, era un hecho que no quiera regresar a Roma pero ahí tenia que encontrarse con sus demás hermanas, aunque un eco ensordecido le incitaba que pasara al continente negro para admirad la ira que se derrochaba, Alessa simplemente le ignoro, tomando su corcel que al momento de montarse en el, se transformo en uno de facetas atroces y colores negro brillante, era hacia como se alejaba del lugar donde había reencarnado de nuevo, mientras su armadura era cubierta por un velo grisáceo para asa no ser vista por la simpleza de la humanidad de aquella época de antaño.
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Lun Ene 31, 2011 11:05 pm

Otra vez oscuridad, y sin embargo no parecía cansarme de aquel abismo silencioso y sombrío. ¿Podría llamarlo acaso sueños? No, iba más allá de eso, era diferente, más real. Se sentía como flotar, en una niebla fría e infinita, cegada de todo o tal vez…capaz de ver más allá.

“Vergilius”
No podía creerlo, no tenía sentido. No estaba allí con él de eso estaba segura, pero también sabía que eso era real. No se como, simplemente lo sabía. De alguna forma mi sueño me había transportado hasta él.

-¡Vergilius!- intenté llamarlo pero no parecía escucharme, quise acercarme pero la figura a su lado me heló. No era su romántico abrazo lo que me hizo estremecerme sino como la imagen de ambos se distorsionaba mostrándome sus verdaderos seres. No entendía porque eso me asustaba, si me entristeciera seria diferente. No comprendía, pero “ella” al parecer sí. Una imagen pasada, vivaz como si fuese presente se plasmaba en las horrorizadas pupilas de Pandora, mis ojos. Un hedor a sangre embriagó mis sentidos al mismo tiempo que los atormentaba, pues era ver al imponente dios bañado del pecaminoso carmesí confrontado a la más asquerosa entidad, la luz de la esperanza…Athena.

-¡MI SEÑOR!- exclamó la cruel voz de Pandora mostrando su lado más humano y vulnerable. Algo sorprendente ocurrió, parecía como si él la hubiese escuchado, tal vez no él sino aquel que lleva dentro. ¿Podría ser acaso que Hades hubiese sentido el desespero de su fiel súbdita? No podía saberlo, una presión extenuante me envolvió queriendo arrastrarme, alejándome de aquel lugar.

Mis ojos se abrieron con fuerza, mi pecho creció inspirando una gran bocanada de aire. Como si despertara de una pesadilla, tan solo para volver a caer en aquel agobio. Mi mirada se encontró con los profundos y fríos ojos de Hypnos, detrás de él podía ver la oscuridad de la noche estrellada. Los rayos de la luna se filtraban alrededor de la imponente sombra del dios, delineando su figura. Me percaté que me cargaba entre sus brazos como si estuviese moribunda, tal vez lo estaba, ya ni siquiera de eso estaba segura. Sus ojos se clavaban en los míos y me intimidaba, su rostro tan cerca, llegar a poder escuchar su lenta respiración. Sin embargo una efímera y retorcida sonrisa se curvó en mis labios con tan solo pensar que a pesar de su enojo me tratara con tal delicadeza. Quise decir algo pero no podía hablar, la pérfida dama aún tenía control sobre mi. Solo podía observar como mis manos intentaban apoyarse en su pecho buscando ayudarme a reincorporarme, de nada servía mi cuerpo aún estaba débil. Pero igual sentía arder mis venas con una ferocidad hasta dolorosa, la determinación de Pandora era aterradora, la mismísima demencia carcomiendo mi ser.

-Este aroma a muerte y desolación, esta paz. ¿Son estos los restos de nuestro hogar? ¿Por que nos has traído aquí?- mi voz se tornaba a cada momento mas áspera y lúgubre. - ¡La espada! Puedo sentirlo en todo mi ser, esta cerca, esta por despertar. ¡La espada me permite llegar a él y nos has alejado de ella! ¡Es mi deber despertarlo Hypnos!- incluso en la tenuidad de mi voz podía sentirse crecer la locura y el desespero, tan imprudente como para mostrar furia frente a un dios. Pero ella era así por naturaleza, si era por su señor no temía a nada.

“Basta.”
Trataba de hacerme valer incluso en mi debilidad, no podía perderme aún, todavía seguía viva allí dentro.

-¡Aahh maldita sea! ¡Duérmete ya!- siseó entre un quejido de dolor mientras mis manos tomaban mi cabeza, yo también sufría la dolencia pero necesitaba soportarlo para poder volver a tener el control. –¡Ayúdame!- pidió al dios onírico mientras perdía el control.

Mi cabeza terminó por caer en su pecho, volvía a ser yo pero con ello también venía la fragilidad. –Por favor…- me costaba hablar pero me esforzaba por mantenerme conciente y firme, sobre todo serena. – Dime que me esta ocurriendo... ¿Quién es ella?- murmuré intentando disimular la impresión al percatarme que no había palpitar en su pecho, solo me dejaba llevar por la mezcla de calor y frío que me estremecía y al mismo tiempo me intrigaba.

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Re: Las Ruinas

Mensaje por Arthas el Mar Feb 01, 2011 6:54 am

Con paso lento y manteniendo su temple serio, observando siempre hacia el frente dejó que la mujer hablara consigo mismo. El rostro del Dios no expresaba absolutamente nada, así fue siempre y no iba a cambiar por cargar a una simple mujer. Aunque muy bien sabía que esa no era una simple mujer, era nada más y nada menos que una protegida del mismísimo emperador del Inframundo, Hades. Era por eso que el Dios, a pesar de no tener sus poderes tenía que protegerla y quizás ayudarla en un futuro, sabía muy bien que ahora que su hermano había desaparecido si a esa mujer le sucedía algo él cargaría con toda la culpa y era algo que realmente prefería evitar.

Pandora. – musitó fríamente a la pregunta efectuada por Lucy. Sin siquiera mirarla, tan solo observaba hacia el frente, no se le era permitido a nadie, ni siquiera a un Dios una relación “amistosa” o incluso algo mas con la mujer que dirigía al Inframundo, y también era la mano derecha de Hades en el Inframundo.

No tenía, ni tengo mis poderes, así que no sabía si estabas muerta o no. Pero como veo que aun sigues con vida… - dijo para dejar a la muchacha en algo que emulaba ser una cama, de no ser porque era completamente de piedra y estaba bastante maltratada por todo el tiempo que había pasado en aquel lugar.

Arthas hizo a un lado a la mujer, para sentarse justo al lado de ella dándole la espalda y observando hacia el horizonte. Suspiró por lo bajo, mirando aquella noche hermosa y aquella brisa que aun quedaba, a pesar de la lúgubre tiniebla que envolvía los alrededores. Pero para él, era un espectáculo maravilloso, a pesar de que hubiese preferido tener su fuerza cósmica para estar ahora mismo en los Campos Eliseos.

Creí que habías entendido el simple hecho de que todo lo que ronda alrededor tuyo, ya no es normal y no pertenece a un mundo humano como el que conocías. Todo el entorno te ha unido en destino conmigo y con alguien mas, desde el nacimiento de Hades… sí, sí, el Dios del Inframundo, aquel que controla los muertos y al que tu llamas vulgarmente por su nombre humano… Vergilus. – contestó fríamente.

Pandora está y ha estado siempre alrededor de Hades, como su fiel mano derecha. Y los dos Dioses que seguían en rango a Hades, la única que podrían controlarte a su antojo como una simple marioneta y jamás deberías decir palabra alguna de objeción, es mi hermano y yo… - Hizo una pausa para introducir la mano en su bolsillo, pues justo ahí, a pesar de que había abandonado toda humanidad residía la máscara que a él lo transformaba en un monstruo al que todos temían en Egipto.

La humanidad como la conoces ya no es la misma, pronto se desatará un Caos entre Athena y Hades, pero esta vez presiento que será diferente. Pues al parecer su hermano mayor, el hermano mayor humano de Hades, parece tener el protagonismo en querer cortar la cabeza de la Diosa de la Sabiduría y la guerra. El mismísimo Dios que tiene los mismos poderes que Athena, excepto por la sabiduría… pero conoce muy bien la guerra, ¡Ares! – gruñó un instante, pensar que ese Dios de pacotilla intentaría quitarle el puesto al mas gran emperador de los infiernos, le causaba furia.

Eres una parte muy importante en esta guerra, pues si alguna vez combatimos, tú manejarás a todo el ejército del Inframundo, al que llamamos Espectros de Hades. Pronto Pandora, aquella voz en tu mente, tomará control de todo y ya no habrá nada de humanidad dentro de ti. Te dejarán de llamar Lucy, para llamarte mi Señora, y yo simplemente te seguiré viendo desde arriba nombrándote… Pandora. – el tono de frialdad y sin sentimiento que tenía Hypnos era impecable, había dicho todo eso sin mostrar ni un gramo de respeto, compasión o algo que mostrara que tenía un corazón en su pecho. Era como si el tiempo había borrado toda humanidad en él, a pesar de ser un Dios, tampoco se apegaba mucho a los sentimientos, pero todo eso cambió cuando una sonrisa cruzó su rostro era muy maléfica para ser una sonrisa de placer, pero realmente parecía estar gozando de aquel momento. – Es ahora cuando puedo sentir que todo tu mundo se cae a pedazos y disfruto de cada momento en tu vulnerabilidad humana… ¿No es así Lucy? ¿O debería llamarte Pandora?
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Miér Feb 02, 2011 12:36 am

Su frialdad era más que notable, pero sin importar cuanto intentara separarme de su marcado torso mi fuerza en ese momento no era suficiente. Incapaz de hacer nada más que intentar calmar mi respiración puse todo mi esfuerzo en concentrarme en aquello que el dios me decía al tiempo que me recostaba entre las ruinas. Elevé mi mirada que pronto se perdió en la inmensidad del firmamento sin embargo a pesar de parecer abstraída continué escuchando con claridad sus palabras. Pero eran sus ojos que por más intrigantes y bellos que fuesen me inquietaban, su mirada me petrificaba.

Como relámpagos frente a mis ojos comenzaron a deslumbrarse imágenes, dolorosas y punzantes como jamás había sentido a tal punto que lograba retorcerme de agonía. Toda mi fuerza de voluntad se quebraba en pedazos, derribando mi vida frente a mis ojos. Era una extraña forma de sentirse, como si me desvaneciera lentamente. Pero además como si lo aceptara y hasta lo disfrutara, por años había llevado un luto eterno. Mi vida carecía de razón o sentido, no buscaba dar ni recibir nada, solo esperar a que todo pasara. El dolor volvía a recorrer mi cuerpo entero como si fuese electricidad, las memorias de Pandora devoraban mi conciencia y cada vez mas…mi alma.

-Mis sobrinos…dioses.- murmuré tenuemente, mi voz parecía no querer salir de mi boca, me tomaba un gran esfuerzo. – La desdicha y la muerte, siempre estuvieron a mi lado… eso lo se, pero no podía comprender el por qué. – cerré mis ojos tratando de asimilarlo todo, mas bien parecía que estaba renunciando a mi misma. –Eternamente al lado de él ¿no es así? Podré…podré al fin hacer real mis sueños.-

“Prometió llevarnos con él a los Eliseos.”
Resonó en mi cabeza mientras se dibujaba frente a mí un paraíso, y en ese inimaginable paradero estaba yo a su lado. – Creo que el destino, no es tan cruel después de todo… Lo…Lo acepto.- finalicé en un largo suspiro dejándome llevar por la corriente que me arrastraba, volviendo a sentir ese ardor en mis venas. Una sonrisa macabra y retorcida se dibujaba lentamente en mi rostro, mis orbes se volvían opacos y penetrantes, un temple frío como el más crudo de los inviernos con un toque terroríficamente pérfido…Ella terminó devorándome.

>*<

-Pandora.- respondí a su pregunta con un notable placer y sarcasmo. -Que cruel eres, señor Hypnos, regocijándose en el tormento de mi humanidad. El espectáculo al fin se ha acabado o al menos eso espero, le agradecería pero creo que aún hay un problema. Sin el tridente, no estoy completa. Debe estar aquí como estandarte en mi antigua tumba, pero no responde a mi llamado. – musité con un tono algo ambiguo, sereno y áspero, sombrío como toda mi entidad. Por fin aquella débil humana había cedido su cuerpo, pero podía seguir sintiéndola en lo más hondo y hueco de mi pecho, aquel lugar donde debería haber un corazón.

-Que inmunda mujer, por poco y me mata.- observaba mis manos mas pálidas que nunca, mis dedos se afinaban hasta sentirse solo hueso. Si quería convertirme en la viva imagen de la muerte lo estaba logrando. – Aun me pregunto porque incluso siendo quien soy no he dejado jamás de ser una humana.- espeté clavando mis ojos en los del dios del sueño. Su expresión no era la usual, y fue entonces que como un golpe escalofriante y estremecedor recordé el cuidado que debía tener con aquellas divinidades gemelas. Pues mas allá de ser aquellos que me permitieron estar junto a mi señor, también son los que pueden quitarme la vida a su antojo. Recordé mi lugar frente a ellos en las eras pasadas y por primera vez en mucho tiempo volví a sentir pánico. Tragué con dificultad buscando firmeza y tranquilidad para no mostrarle aquello que seguro le complacería…el miedo.

–Se mi lugar, señor Hypnos. Permítame ayudar a traer devuelta a nuestro señor. No caeremos en esta era, así tenga que oponerme yo misma contra Athena.- busqué mostrar mi respeto, mas no había demasiada vivacidad en mi voz, solo la chispa de demencia en mis ojos era digna de esas palabras. Intenté como pude reincorporarme en el lecho de piedra, apenas si podía, todo mi cuerpo pesaba. Escoria de humana, demasiado imprudente, pero bueno debía de haber al menos cierta semejanza después de todo era mi reencarnación.


Off: el símbolo “>*<” lo utilicé como separación pues cambia el protagonismo de la narración. Ahora es Pandora quien relata y Lucy solo una figura interna.
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Jue Feb 24, 2011 9:02 pm

-No seas tan obstinada, aún ni siquiera puedes controlar por completo tu lado humano. – me replicó el dios de manera cortante. Fue entonces que me percate de una ligera frialdad en mi rostro, y como mi vista ya nublada se distorsionaba aun más. Algo temblorosa llevé mis dedos a mis pómulos topándome con lágrimas, y para agregar mis manos se tensaban y se retorcían como si pasase a través de ellos electricidad. Me repugnaba la simple idea de aún estar siendo afectada por tan imprudente y molesta alma, tenía que lograr acabarla de una vez por todas, ese cuerpo estaba destinado a ser mío, lo quisiese o no. Cerré mis manos con tanta fuerza que las uñas se clavaban en las palmas brindándome una relajante sensación punzante, un leve dolor para contenerme a mi misma y a la locura conjunta de Lucy y mía, que comenzaba a desbordar.

Tan ensimismada en mí misma que perdí mi atención en ese ente superior a mi lado, un grave error, pues aunque al igual que yo no estuviese completamente despierto, podía sentir exactamente lo que yo buscaba ocultar. Elevé mi mirada para encontrarme con la confirmación de que era demasiado transparente. La robusta mano de Hypnos tomó con rapidez y brutalidad mi mandíbula, presionando mi fragilidad y obligando a mi miedo a confrontarlo, algo notablemente placentero para él. Al parecer, su humanidad tampoco se había esfumado por completo, o sería esa oculta malicia del dios de los sueños que le daba un pérfido y sádico brillo a sus ojos, esa retorcida sonrisa me petrifico por completo. Tan cercana e intimidante, tan peligrosa…

- No me decepciones…Pandora.- Murmuró tenuemente, sin embargo la hostilidad, la amenaza en su tono de voz era en verdad escalofriante. De un fuerte impulso soltó mi rostro, arrojándome hacia atrás, provocando que mi espalda y mi cabeza chocaran fuertemente en la piedra en la cual estaba sentada. Mi cuerpo dejaba de temblar para comenzara adormecerse entre el dolor, la brusquedad había sido demasiado para el deplorable estado de mi cuerpo. Mi vista comenzó a sumirse en la negrura llegando apenas a ver como él se desvanecía dejándome sola allí en las ruinas perdiendo rápidamente la conciencia. Una vez mas mis ojos se cerraban y mi cabeza caía inerte hacia un costado, tumbada cual moribunda, sumiéndome en la profundidad del sueño.

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Off: Me permití manipular al personaje de Arthas por la falta en el puesto.
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Miér Mar 02, 2011 12:37 am

El temor había desaparecido tan pronto como la presencia de la cruel entidad, y nuevamente podía sumergirme en la serenidad de ese abismo oscuro y silencioso. Una soledad intrínseca, el único lugar donde mis pensamientos y sentimientos volaban con libertad. Mi interior era mi refugio cuando no estaba junto a mi señor, pero algo me inquietaba. Se sentía diferente, algo no estaba bien. Abrí mis ojos como si estuviese despierta, pero estaba parada en aquella negrura. La frialdad era más prominente de lo usual, como si estuviera desorientada dentro de mi misma observaba a todos lados sin sentido, encontrando nada más que oscuridad.

-Algo esta ocurriendo.- escuché detrás de mí, dándome rápidamente la vuelta y toparme con el alma de la humana. Extraño era observar de arriba abajo a una imagen idéntica a la mía, aquella mujer definitivamente estaba destinada a ser mi cuerpo, era igual.

-Creí que habías renunciado a esta vida de una vez por todas.- musité con severidad, me tenía cansada su presencia, era un molesto estorbo y estaba colmando mis nervios.

-No me iré hasta estar a su lado.- respondió Lucy intentando mostrarse fuerte, sabiendo que su voluntad era lo único que la retenía ante el destino que la marcaba y ante mi presencia.

-Él no será tu sobrino, no te querrá, no le importarás.- respondí cruelmente dejando resonar un áspero y morboso tono de voz. Me acerqué intentando abofetear su miserable forma para que de una vez entendiera, pero mi mano la traspasó como si se tratara de un fantasma. “Que idiota, es mi mente.”

-Siento que esta en peligro.- murmuró tenuemente, seguramente sintiendo la culpa de su inutilidad. Pero sus palabras me inquietaban y busque enfocar toda mi concentración en encontrar al portador del dios del inframundo. Tal vez todavía no era capaz de ir hasta él, pero si podía verlo. Todo a nuestro alrededor comenzó a agitarse mostrándonos la tempestad que estaba ocurriendo alrededor de Vergilius. Sonreí complacida, era el auge, su despertar estaba comenzando. Mi sonrisa se torció en una expresión de rabia, yo no estaba allí haciendo mi labor, estando a su lado en su despertar.

-¡Por tu culpa!-

-¡La mujer! A su lado…- interrumpió la hispana abriendo mis ojos al verdadero peligro, seria su apego por ese humano que le permitió sentir el peligro, no lo se, pero mis ojos se cerraban atormentados al volver a ver la imagen de Athena y su sangre destruyendo a mi hermano menor. Corrí hasta él que abrazaba a la inmunda diosa que lo había derrotado en la anterior guerra santa, intenté interponerme pero no era capaz, los traspasaba.

-¡Sálvalo!- chillaba desesperada el alma de Lucy desconcentrándome.

-¡Cállate ya!- comenzaba a desesperarme yo, a entrar en un estado de descontrol. Busqué pensar rápido una forma, ambos estaban cerca de despertar, aquello podía convertirse en una catástrofe. Fue entonces que un recuerdo se iluminó, llevé mi mano a mi cuello comprobando que estaba allí. El regalo de mi señor, el collar que me permitía estar siempre a su lado, incluso capaz de llevarme a los campos eliseos. No sabía si funcionaría sin mi poder, pero no podía perder tiempo debía intentarlo.
Me puse de rodillas a espaldas del joven, envolví entre mis manos la joya poniendo todo mi espíritu y poder en ella, mis pensamientos en ella y así cuando tenuemente brillo, acerqué mis labios a su oído susurrando. Rogué que con el mínimo de cosmos que lograba encender alcanzara a oír mi llamado…

“Vergilius…Señor Hades…escuche mi voz, venga hacía mí…aléjese, pronto, salga de allí…ella no es su amada, es su enemiga, corra, déjela…Heinstein lo espera, mi señor…Ven…a tu hogar.”

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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Sáb Mar 05, 2011 1:22 pm

Primer post del Ataque Debil Maestria en Elemento Vida:

Despues de haber dejado ese pequeño pueblo en el que me hubiera hospedado me dirigi en mi caballo de manera tranquila y decidida hacia aquellas ruinas que estaban no muy lejos de ese sitio. Podia sentir aun algo de poder saliendo de ese sitio y una extraña energia que sentia fluir de mi interior la cual era completamente distinta de la que normalmente despedia, como si algo hubiera comenzado a cambiar en mi interior cosa que no me extrañaba ya que por alguna razon tenia un extraño sentimiento era enojo, mezclado con envidia e ira al recordar las cosas de mi pasado y las demas cosas que habian estado sucediendo con el tiempo a mi alrededor. Podia sentir como aquel poder iba fluyendo a traves de mi cuerpo al tiempo que finalmente llegaba a aquellas ruinas las cuales vi con enojo al darme cuenta de que habia alguien mas alli, sin tomar mucha importancia a su presencia baje de mi caballo atandolo a una piedra cercana para comenzar a caminar hacia el centro de aquel lugar volviendo a sentirme envuelta por aquella energia oscura que despedi la primera vez mas esta era aun mas poderosa que lo que era antes por lo cual vi a la mujer que se encontraba alli un momento sintiendo una ligera cantidad de energia saliendo de ella mas no demasiado poderosa cosa a lo cual frunci el ceño puesto que podia reconocer aquel patron de poder el cual se asemejaba al de uno de mis superiores mas no era aquel al que yo me encontraba buscando en aquellos momentos asi que haciendo caso omiso de lo que pudiera estar haciendo aquella mujer en ese sitio me puse cerca de ella, mas especificamente a su lado y vi de manera seria hacia el frente aun sintiendo como aquella nueva energia comenzaba a salir de mi interior mostrandose como si nada alrededor de mi cuerpo a la cual comence a manipular ligeramente haciendo que se introduciera con cuidado y sin que la mujer se diera cuenta en el suelo para que comenzaran a plantar algo que tenia planeado hacer por si las dudas esta misma mujer se le ocurria la idea de atacarme o hacerme algo parecido teniendo asi la oportunidad de devolverle el ataque o de hacerle aun mas daño del pensado.

- Tienes la misma clase de energia que despedi la primera vez que libere el cosmos de mi interior...pero aun asi puedo sentir que tu poder aun se encuentra encerrado en tu interior sin poder salir...cuanto tiempo piensas estar de ese modo mujer? al señor Hades no le gustara verte en un estado de debilidad tan grande -dice de manera seria aun despidiendo aquella enorme cantidad de energia sin problemas-

Off: perdon Illi me metere un poco por lo del ataque


Última edición por Nia el Sáb Abr 02, 2011 6:10 pm, editado 1 vez
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Sáb Mar 05, 2011 10:59 pm

Continuaba sumida en aquella frustrante escena, rogando que mi señor hubiese escuchado mi desesperado llamado y que se alejara de aquella impura mujer antes de que con el despertar llegara una desgracia para el inframundo. No lo podía permitir, no me arrebatarían a Hades, aunque me costase la vida despertaría mi poder y lo protegería. Pero una luz calida y brillante me encegueció, tan intensa que podía sentir mi sangre arder y un inmenso dolor en el pecho. Esa inmunda esperanza y amor de parte de la pronta diosa sabia y justiciera me hizo perder por completo esa conexión que por ínfimos instantes había logrado, despertándome de aquel largo sueño.

Mis ojos se abrieron repentinamente de par en par y mi cuerpo se reincorporó en un instante como si estuviese poseído, pestañeé con lentitud volviendo a la realidad y lleve mi mano a mi sien.

“Maldito Hypnos.”
Pensé para mí misma recordando como es que había caído en aquella inconciencia, el brutal golpe que había dejado como amenaza el dios onírico. Noté que al menos el descanso me permitió recuperar las fuerzas que la imprudente de la humana en la que residía me había hecho perder, que riesgosa era esa mujer, necesitaba pronto obtener el control total de ese cuerpo.

Pero no solo mi estado físico había mejorado sino también mi percepción. Volteé rápidamente mi rostro encontrándome con una mujer de cabellos rubios observándome, una mirada inquisidora y al mismo tiempo desinteresada. Sin embargo no era eso lo que me llamaba la atención sino el cosmos y la esencia que emitía, era extraña pero sin lugar a dudas familiar. Antes de dar a lugar a cualquier dialogo posé mi mano en su estomago y la aparté, si había algo que no toleraba y me ponía sumamente incomoda era que se posaran tan cerca con tanta comodidad y confianza. La observé de arriba abajo, torciéndose en mis labios una leve pero retorcida sonrisa.

-Así que una dama, el aroma de la envidia…interesante. Tu mirada habla por ti misma, sabes incluso sin haber despertado…muy intrigante. – musité con sequedad, llevando mi dedo índice a la comisura de mis labios, inspeccionando a la futura guerrera inframundana. Elevé mi cosmos, que a pesar de estar tenuemente nos envolvía intoxicando el aire de una sensación de desolación y el aroma de la muerte, un aire sofocante. –¿Sabes quien soy?-

No había tiempo como para estarlo perdiendo, me levante del lecho de piedra, siendo esta vez yo la que se acercara acechante hacia la joven. Tomé su barbilla, imponiéndome, pero sin hostigarla. –Y si no lo sabes mejor que empieces a darte cuenta. ¿Qué haces aquí? Tu dios aún no ha despertado, pero ya que estas podrías ayudarme a reunir a su ejército para su llegada.- La solté echando un suspiro y dando un paso para quedar a sus espaldas.

-Es mi deber ayudarlo a despertar, pero aún no estoy completa.- espeté cortante y con frialdad mientras comenzaba a avanzar hacia las profundidades de las ruinas, mis manos se tensaban en puños de la mera frustración de no estar preparada. Me detuve a poca distancia volteando tan solo mi rostro, mirándola por encima de mi hombro. –¿Vienes o te quedas?-

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Off: Manipulación aceptada previamente

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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Jue Mar 10, 2011 7:54 pm

Segundo Post del Ataque Debil Maestria en Elemento Vida:

Despues de haberle hablado tal y como lo habia hecho la mire sobresaltarse un poco antes de voltear a verme directamente al rostro empujandome un poco para que no siguiera invadiendo su espacio personal antes de hablarme finalmente haciendo preguntas para las cuales ya tenia respuesta puesto que desde que senti aquella nueva clase de poder venir de mi cuerpo me habia dado cuenta de quien era la persona que tenia en frente. Sabia perfectamente que ella era la emisaria de nuestro señor, la que estaba a cargo de reunir a los espectros y de mantenerse cerca de el asi que solo me quede mirandola fijamente sintiendo su mano en mi barbilla la cual levanto para decir unas cuantas palabras antes de soltarme bruscamente. Asi que habia venido a buscar algo que necesitaba para el resurgimiento de nuestro señor...interesante eso seria interesante y al mismo tiempo me hacia sentir una ansiedad enorme puesto que el despertar de mi señor era lo que mas deseaba en ese momento, asi podriamos estar todas las damas juntas nuevamente para servirle y causar el caos y la discordia que deseaba en aquellos instantes mas debia ser paciente ya que primero debia despertar la emisaria y representante de nuestro señor para que asi su despertar fuera completo y estuviera bajo la proteccion de nosotros sus sirvientes. Vi a la mujer iendo hacia las ruinas preguntando que si iba a ir o no pregunta algo estupida puesto que debia ir de todos modos para poder aclarar ciertas cosas acerca del origen de mis poderes y tambien sobre si nuestro señor despertaria pronto o no lo haria cosa que enrealidad no me preocupaba ya que si despertaba o no igual causaria algo de caos en el mundo terrenal para demostrarle mi fidelidad y que mi poder habia aumentado en esos siglos que permanecia dormida asi que decidi hablarle nuevamente.

- Es obvio que se quien eres...eres la representante de nuestro Señor Hades quien en estos momentos aun permanece dormido...asi que te acompañare hasta que obtengas todo tu poder para asi lograr despertarlo con mayor facilidad ya que segun puedo sentir el se encuentra en peligro, una estupida cosmoenergia perteneciente a nuestros enemigos se encuentra junto a el asi que te ayudare en lo posible para que podamos ir rapidamente a protegerlo de esa persona que intenta quitarnos a nuestro soberano... -dice al tiempo que camina hacia donde se encontraba la mujer sintiendo rapidamente una extraña energia que provenia de las ruinas- Al parecer hay algo poderoso aqui y al mismo tiempo peligroso...sera mejor que vayas con cuidado -dice viendo las ruinas con ojo critico-


Última edición por Nia el Sáb Abr 02, 2011 6:14 pm, editado 1 vez
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Dom Mar 13, 2011 11:53 pm

-Hmhmhm…- reí entre dientes, cubriendo levemente con mis dedos mi boca. – ¿Tener cuidado? Este lugar es mi hogar chiquilla…No tengas miedo.- murmuré fríamente, nada inusual, peor en verdad me daba gracia que dijera tales ridiculeces. Heinstein había sido desde un comienzo mi hogar, y desde que llevaba el nombre de Pandora también era mi paraíso, no tenía a que temerle. Tal vez aquello que le intimidaba a la joven era el aire a muerte y desolación, esa eterna oscuridad helada del castillo, olvidaba por momentos que los pecados no eran lo mismo que los espectros, no nacían de la miseria y el dolor. Aún cargaban con una pizca de vida de las flores a las que una vez perteneció el alma de la flor corrompida por el pecado.

-Aprenderás a amar y a compenetrarte con la agonía…ya lo verás.- musité con una retorcida sonrisa, sin siquiera observar a la futura dama que por el sonido de sus pasos me seguía. Cerré mis ojos buscando el mas mínimo rastro de energía de aquello que tanto buscaba, de a poco nos íbamos adentrando en el abismo de las ruinas. Me llamaba, me guiaba hasta él, y mis pies seguían impulsivamente su llamado, apurando el paso cada vez mas.

-Allí estas.- espeté al ver un destello metálico en la penumbra, sintiendo como se me erizaba la piel. Me acerque con lentitud admirando nuevamente a mi eterno acompañante, allí iluminado por las tenues llamas negras. Clavado en la tierra como estandarte, mi tridente esperaba por mí en el lecho de mi muerte en la anterior guerra santa. Di apenas unos pasos estando frente al arma con la cual cargaba en cada vida, el símbolo de mi puesto y mi poder. Elevé ambas manos con lentitud sintiendo una leve chispa al rozar mis dedos en el mango. Lo tomé con firmeza para intentar desclavarlo y volver a reclamarlo a mi lado, para despertar al fin todo mi poder. Pero una devastadora corriente eléctrica proveniente del arma envolvió mi cuerpo entero. Mis manos se mantuvieron aferradas al tridente a pesar de que mi cuerpo sufría un dolor agónico, y me sofocaba en el tormento de las imágenes que se encontraban dormidas en el arma. El desespero y las muertes en las guerras santas anteriores, y mi perturbador pasado como humana cuando Heinstein aún era una mansión y no el palacio inframundano. La electricidad se volvía mas prominente hasta ser rayos que se elevaban al cielo, y aún así me negaba a soltarlo y a pensar que no podría despertar. Tan violento era su poder que terminó por quemar mis manos y lanzarme bruscamente al suelo.

-No lo entiendo…me rechaza. – siseé observando mis manos algo quemadas, sin embargo mis ojos se ensancharon asombrados al ver en mi muñeca una joya en forma de serpiente. Rápidamente descubrí mi pierna observando allí también una alhaja de serpiente envolviendo mi pierna. –Mis pequeñas…- murmuré acariciando con mi dedo la cabeza del reptil de la joya. – ¿Por qué aún no? Volverás pronto a mis manos…- apenas unas palabras que parecían tiradas al aire, tal vez a la mujer le extrañaría, pero estaba dirigiéndome al tridente que aún chispeaba.

La electrizante sensación permanecía en mi piel, sin embargo sentí algo diferente a nuestro alrededor, algo inquietante como si nos observaran. ¿Podía ser que en mi perseverancia, en esa descarga de poder, había invocado algo? Así parecía ser pues varias almas errantes comenzaron a acercarse detrás nuestro y junto a ellos algo bastante más intrigante y feroz. Su inmensidad y el jadear de sus tres cabezas eran demasiado reconocibles.

Spoiler:

-Cerbero…- Una de las mascotas del infierno de nuestro señor, pero era notable que estaba hambriento y no es obediente a cualquiera. Como no reconocía mi poder iba a ser difícil controlar a la bestia.
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Dom Mar 20, 2011 7:38 pm

Tercer Post del Ataque Debil Maestria en Elemento Vida:


Apenas le adverti lo que sentia dentro de ese sitio ella penso que yo tenia miedo mas algo en el ambiente me decia que debia estar alerta ante cualquier peligro que estuviera alrededor. Hablo sobre amar la agonia cosa que ya hacia hace mucho puesto que habia comenzado a sentir amor por esa clase de emociones negativas hace mucho tiempo ya, por lo cual no necesitaba familiarizarme mas con aquel sentimiento. La escuche hablar nuevamente esta vez refiriendose a un objeto que se encontraba en las ruinas el cual resplandecia entre una seguidilla de llamas oscuras, el objeto que tanto buscaba esta mujer era un tridente enterrado en la tierra el cual parecia simbolo de poder para ella puesto que podia ver la mezcla de emociones que ahora poseia esta mujer. Vi como se acercaba al arma tomandola con ambas manos para asi reclamarla como suya mas apenas hacerlo esta emitio una corriente electrica que comenzo a calentar el arma con la consecuencia de que le quemara las manos a la mujer ademas de lanzarla al suelo, quejandose de porque la rechazaba antes de murmurar unas cuantas cosas antes de levantarse. Fue en ese instante cuando senti aquella energia que habia sentido desde un principio pero multiplicada antes de voltearme junto a la mujer y ver a un perro enorme de tres cabezas al cual se refirio como cerbero, se notaba a simple vista que no nos reconocia ningun aspecto y que parecia hambriento. Fue en ese instante cuando frunciendo el ceño eleve mucho mas mi cosmoenergia haciendo que el lugar fuera rodeada por esta alertando aun mas a aquel enorme animal que me miraba amenazante, cosa a la cual no le tomaba importancia alguna puesto que habia levantado mi mano haciendo crecer unas enredaderas de color negro las cuales atraparon al animal el cual se movia como loco intentando liberarse al tiempo que unas flores enormes aparecian explotando alrededor del cuerpo del animal causandole quemaduras y cansancio ademas de soltar una espora muy especial la cual serviria de mucho para encontrarlo cuando fuera necesario. Apenas hice aquello el animal solo gruño un momento mas antes de rendirse bajando las tres cabezas que poseia al tiempo que chasqueando mis dedos hacia desaparecer las enredaderas dejandole varias heridas que tardarian lo suyo en sanar.

- Mas te vale no volver a intentar amenazarme perrote...de lo contrario a la proxima no sera tan facil para ti el sobrevivir a la dama de la envidia me oiste? -dice de manera amenazante mientras la criatura la veia con enojo- y este se supone que es el guardian del infierno...vaya debilucho
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Dom Mar 27, 2011 2:21 am

Cuarto y Ultimo Post del Ataque Debil Maestria en Elemento Vida:

Al despues de haberle dado su merecido a ese enorme perro que custodiaba las puertas del inframundo me detuve a ver que la otra muejr solo miraba seriamente al animal el cual parecia no haberse rendido aun puesto que ante una señal de la mujer el perro se levanto del suelo viendome con ira a lo cual solo sonrei sadicamente puesto que significaba que aun tenia la fuerza suficiente como para seguir peleando. Asi que solo me puse a verlo seriamente volviendo a encender mi cosmoenergia antes de esquivar una embestida que iba directamente hacia mi y contraatacar con unas cuantas enredaderas que habia logrado invocar nuevamente tomandolo de sus patas traseras y haciendo que jalaran para evitar que me diera. El perro en si se movio inquieto antes de comenzar a atacarme con sus tres cabezas intentando morderme por lo cual comence a dar algunos saltos y hasta a mover algunas rocas de las ruinas para que estas le dieran al animal y asi evitar que me hiciera algun daño...mas obviamente en el proceso el se movia rapidamente tratando de acorralarme contra una de las paredes cosa que me dificultaria el trabajo de domarlo y hacer que dejara de molestarme asi que apenas me acorralo contra la pared hice que de esta comenzaran a salir las mismas enredaderas negras las cuales le dieron varios golpes al cerbero el cual parecia bastante cansado al respecto ya que apenas mandar un ultimo golpe con las enredaderas este cayo de lado al suelo quejandose por el dolor de las heridas causadas por mis plantas las cuales seguian estando alerta por si el animal se volvia a levantar para hacerme alguna cosa lo cual no me sorprenderia puesto que me habia atacado mas de una vez y una proxima no estaba fuera de mis expectativas, mas al ver que no se levantaba hice desaparecer totalmente las enredaderas. Me acerque lentamente hacia el viendolo con seriedad tocando uno de sus ocicos de manera cuidadosa y viendo que ya no me rechazaba sino que cerraba sus ojos descansando tranquilamente ante la caricia a lo cual no pude evitar dar un suspiro, este maldito animal me habia dado bastante trabajo y ahora se tranquilizaba despues de la golpiza que le tuve que dar era ironico que un animal se levantara a la primera pero no podia hacer mucho al respecto asi que deje de acariciarlo en un instante para luego volver a hablarle como si nada hubiera pasado poniendo un gesto serio en mi rostro.

- Al parecer finalmente me gane tu respeto...pero igual me diste trabajo asi que supongo que te haz ganado el mio tambien...ademas es molesto el tener que lidiar con todo esto asi que mejor sera que regreses a tu posicion en el inframundo porque nuestro señor esta proximo en regresar... -le dice al animal mientras lo veia desaparecer en una nube oscura-


Última edición por Nia el Sáb Abr 02, 2011 6:20 pm, editado 2 veces
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Jue Mar 31, 2011 1:20 am

Luego de levantar mis llamas de agonía llevando a las almas errantes nuevamente a donde pertenecía me dispuse a observar como la dama se desempeñaba en controlar al cerbero, quería ver que clase de guerreras defenderían a mi señor. Fue claro que el cosmos oscuro de la mujer hizo que rápidamente la bestia reconociera frente a quienes estaba y se calmara ante la hostilidad. Pero una idea vino a mi mente, un pequeño desafío para probar que ella no fuese como algunas alimañas de la guerra santa pasada. Esta vez se aseguraría que las huestes infernales fuesen dignas, habría severos castigos para quien no acatase órdenes o no se mantuviese al ritmo de lo esperado. Nada de débiles y cobardes, esta vez no Hades tendría su gloria y sus deseos hechos realidad, así tuviese que ir ella misma en contra de Athena. Encendí mi cosmos, mi esencia se expandió por todo el lugar, un leve incite, una orden y aquel fiel guardián volvía a levantarse. Era tan solo una mascota inframundana, no era lo mas fuerte que tenía el infierno pero era leal y feroz cuando debía serlo.

Una sonrisa complacida se curvó en mis labios al ver el espectáculo que la envidia había dado para domar a la criatura. Las ruinas quedaron una vez mas en silencio, desde la penumbra volví a acercarme hacia ella aplaudiendo levemente.

-Hmhmhm Bien hecho, has pasado mi pequeña prueba. Nuestras huestes necesitan de verdaderos espectros y damas, dignos de sus puestos. No tolerare decepciones.- musité dejando en claro mi punto a pesar de que el tono de mi voz mostraba una extraña mezcla entre serenidad y sadismo. – Como bien lo has dicho el despertar de nuestro señor se aproxima.- me pause un momento volteando mi mirada hacia el tridente.

-Debo encontrar la forma de despertar por completo, para poder traer con seguridad a nuestro señor a su hogar, liberar a aquellos espectros que aún no han despertado por su cuenta y llamarlos a todos aquí, a donde pertenecen.- con la punta de mis dedos delineaba el contorno de mis labios pensando en alguna forma de liberarme de aquella alma humana que no me permitía despertar por completo. – Tal vez…- por un instante una idea se encendía en mi mente, pero ¿Sería posible? No estaba segura.

-Si tienes algún asunto por terminar es tu momento. Aun eres libre, y aprovéchalo pues cuando el señor Hades despierte pasaras a ser solo un peón. Lo entiendes ¿no?-
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Jue Mar 31, 2011 6:40 pm

Apenas ver que aquella bestia habia desaparecido comence a bajar poco a poco mi cosmoenergia para asi poderla mantener en el mismo estado neutral que siempre solia utilizar. Despues de haber calmado totalmente mi cosmos voltee a ver a la mujer la cual se levantaba tranquilamente limpiando sus ropas y viendo que el animal se habia ido me dirige unas cuantas palabras...con que el animal me ataco porque ella se lo habia ordenado? y solo porque ella queria probar mi capacidad? esta tipa o estaba loca o andar lejos de nuestro señor le habia causado daño cerebral severo y estaba teniendo problemas de los buenos?. En fin apenas termino de felicitarme aseguro las palabras que yo habia dicho acerca del despertar de nuestro señor a lo cual solo asenti con la cabeza escuchando como se referia tambien al despertar de su propio señor puesto que ella aun no lo despertaba totalmente a lo cual solo la vi tranquilamente escuchando cada palabra que decia sin emitir respuesta alguna mas apenas mencionar lo de los asuntos pendientes mi mirada se volvio totalmente fria y sin emocion al tiempo que solo le sonreia de manera sadica.

- Descuide Pandora-sama ya e terminado todos mis asuntos en el plano terrenal, por lo demas espero con ansias el despertar de nuestro señor para asi poder servirle como se debe y causar el caos que la humanidad se merece por lo que le hicieron a nuestro señor hace siglos... -dice tranquilamente pero manteniendo su mirada fria y su sonrisa sadica esperando pacientemente la respuesta de la mujer-
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Lucy el Vie Abr 01, 2011 2:54 pm

-Me alegra escuchar eso.- respondí con serenidad, sin embargo la expresión que se plasmaba en el rostro de la dama provoco que en mis labios se torciera una leve sonrisa, de aspecto retorcido y siniestro. –Hay algo en ti que me intriga…me agrada. No hay vestigios en ti de lo que alguna vez fue esa armadura, tan llena de vida.- esa chispa en sus ojos, era la mirada de una persona desalmada y descarada, no estaba despierto aún el pecado, pero la humanidad en su ser se perdía con rapidez.

Llevé mi mano al mentón, dando algunos pasos de un lado a otro, tal vez aquella idea que pasaba por mi mente era una clave, podría resultar pero también podía ser peligroso. No había otra forma, era literalmente la conexión a su dios. La espada de Hades, aquella arma divina que contenía tanto la capacidad de liberar como sellar. Recordé que en ella había algunas inscripciones, tal vez allí estaba la respuesta para llamar a al dios del inframundo y a su ejercito. Incluso tal vez el poder de la espada lograría deshacerse del estorbo humano que no le permitía despertar por completo. Y recordaba donde podría encontrarla, tal vez lo único que podía agradecerle al cruel dios de los sueños, cuyo cosmos por cierto parecía haber desaparecido. Era extraño, que en un momento tan relevante los dos dioses que acompañaban a mi señor, y que eran los responsables de darme el puesto que tenía, no estuvieran presentes. ¿Habrían caído en algún truco de las ratas de Athena? No, eso seguro que no, su diosa ni siquiera había despertado y sin guía no serían capaces de hacer semejantes actos.

-Acompáñame entonces, hay algo que pueda ayudarnos. ¿Alguna objeción?- musité con seriedad y una frialdad que podría helarle la sangre a cualquier humano.

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Re: Las Ruinas

Mensaje por Nia el Lun Abr 04, 2011 5:13 pm

Me mantuve en silencio escuchando lo que Pandora me decia acerca de la armadura que muy pronto pensaba poseer a lo cual solo di un suspiro, vida? jamas pense que lo que vivia era esa estupidez a la que llamaban vida solo pensaba que era una rutina repetitiva que carecia de emociones y que solo debia seguir por el bien de las demas personas. Mas jamas lo habia pensado como vida, al morir el viejo al que llamaba padre fue cuando realmente comence a vivir puesto que empece a ver las cosas como realmente eran no mas bien dicho las moldee de tal modo que fueran lo suficientemente divertidas para mi y que al mismo tiempo causaran el daño que necesitaba causar para poder sentirme llena por dentro puesto que los demas solo verian como la fina mueca de seriedad se transformaba de un momento a otro en una mueca macabra y sin emociones la cual terminaba con el grito de agonia de aquella persona que lograba el llegar a ese punto de conocerme. Normalmente y antes de que el muriera yo era diferente mostraba emociones como toda persona normal mas cuando murio pude quitarme esa mascara y mostrar realmente a mi verdadero yo, una asesina sanguinaria que se divertia con sus victimas haciendoles el daño suficiente como para que estas comenzaran a rogar por su propia muerte la cual obviamente les doy pero de una manera tan lenta que alarga el dolor y agonia que sienten hasta poder dar su ultimo respiro. Sali de mis pensamientos al oir a Pandora diciendo algo sobre acompañarla.

- No tengo objecion alguna Pandora-sama despues de todo si es para ayudar al despertar de nuestro señor la acompañare con gusto...pero puedo preguntar hacia donde nos dirigimos exactamente? -dice mientras la veia friamente-
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Re: Las Ruinas

Mensaje por Priscos el Lun Jul 09, 2012 11:20 am

En las ruinas la atmosfera era diferente que en el pueblo, desde ese lugar la deidad de los sueños podía percibir todos y cada uno de los sueños de los pobladores que se encontraban habitando en ese tétrico lugar, -Vuelva a nosotros señor Hades, que su sirviente más fiel está presente- dijo mientras elevaba las manos al cielo, -La guerra se acerca y el ejército debe estar preparado para cualquier cosa,…… en busca de lo que por derecho le pertenece a usted. Recuperaremos lo que sus hermanos menores Zeus y Poseidón le quitaron, cuando al final de la titanomaqui se repartieron el botín entre los tres Hermanos, que estaba dominado por su padre. Es momento que el universo pase a ser parte del vasto pero frívolo dominio que tiene bajo sus manos, y quizás de esa manera mi hermano y yo podamos vengarnos de Zeus por el destierro del Olimpo…………. Esperare con ansias su retorno poderoso señor,....... el de usted y el de mi Hermano que aun no da señales de vida-. Acabado ese extraño discurso Hypnos bajo tranquilamente del improvisado peldaño de escombros en el cual se encontraba, para marcharse de ese lugar.
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Re: Las Ruinas

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