Conectarse

Recuperar mi contraseña

User del Mes
Primera Tanda de Misiones

-A partir del 15 de Enero-
Temas Importantes


Últimos temas
» El Rastro de Flores Negras [Misión]
Hoy a las 9:12 pm por Orianna

» Monedas - Oro, PA y PR
Hoy a las 8:10 pm por Sid

» Un asunto complicado - Paris
Hoy a las 8:01 pm por Sunrise

» El Encargo [Misión]
Hoy a las 7:30 pm por May Sheen

» Petición Caballeros de Athena
Hoy a las 6:14 pm por Patriarca

» Caja musical (misión)
Hoy a las 4:52 pm por Nhabu

» Mansión de la familia Aunonte
Hoy a las 1:32 am por Maunon The 1st

» La Élite (Misión)
Ayer a las 11:30 pm por Aiko

Ganador de la 1º Era

Heymans de Libra Sappuri
3835 exp.

Aspros de Géminis
5810 exp.

AFILIADOS ELITE
_________

Harry Potter Avada Kedavra
Saint Seiya Eternal Spirit
boton 150x60
Infinity: We Can Be Heroes
Boku No Hero: Academia

One Piece: Ascension

Fire and Blood

La Leyenda de Shenlong

World Of Shadows

Descendants Ouat

Oddisey RPG

Eras del Mundo
Deathless Love +18

Magical Hope
Magical Hope
Damned Worlds
Vit Astrale
Digital Pocket

La cancion de Eventyr
Ilvermorny School

Fate/Requiem

Fate/Light of Extinction

Nine Beast, One Symbol
Neoarghia +18

Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Ir abajo

Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nhabu el Sáb Ene 05, 2019 9:27 pm

La Rochelle, Francia

Después de mi incursión por las heladas tierras árticas de Svalbard me dirigí en rumbo a Francia para supervisar que el comercio fuera un éxito, así desembarque en el gran muelle cerca de las torres medievales del gran castillo de la ciudad de La Rochelle, a pesar de la revolución la ciudad aún vivía y se mantenía en pie, su comercio también parecía fluir aun con normalidad en plena era de después de los conflictos. Pronto cruzando el paso de las dos torres de guerra nos establecimos en sus puertos y empezamos a desembarcar, la guerra era beneficiosa para gente como yo, pero la paz no lo era tanto por lo que las ganancias son muchos menores si los riesgos del transporte de carga disminuyen.

Al desanclar como siempre fui el primero en bajar y registrar el barco con la guardia de los puertos algo de soborno clásico siempre permitía que mis negocios no se vieran en algo tan poco productivo como la perdida de la carga o una matanza de mis hombres y los de la guardia. Posterior a ello me reuní con un comerciante de una a quien también le traíamos sus pedidos de licores. Después de todo el clan Yagami era un respetable clan transportista de licores a través del mundo, claro está que la carga que podíamos proveer era mayor a la de cualquiera y los precios mucho más económicos. – Un gusto en hacer negocios con ustedes, aunque no pensé ver al joven gran jefe de los Yagami venir a entregarme en persona mis encomiendas – dijo el anciano dueño de un gran hotel de Ville en la ciudad, el cargamento incluía wiskis, sakes, toneles de vinos, cerveza importada, ron y entre otros productos provenientes de franquicias costeras de Japón.

Bueno señor Eugene, es un placer hacer negocios con usted siempre que decidí tomarme la molestia de esta vez conocerlo en persona, no desearía que mis clientes se hicieran de mí una mala imagen, además estas tierras en parte pertenecieron a mi madre y es un buen motivo para volver a ellas. – dije alegremente mientras estrechábamos manos – pues siéntase gustos de estar en ellas entonces, el hotel de Ville dispone a usted señor Yagami la mejor de sus habitaciones – me respondió el dueño del establecimiento.

Me honra demasiado a mí y mi clan, ほんとに ありがと ございます (hontoni arigato gozaimasu) – le dije haciendo una reverencia hacia él. Después de ello la recepcionista me entrego mis llaves, para mis hombres una posada cerca del puerto, así como el barco era su lugar natal por lo que después de entregar las cargas se retiraron a la primera cantina cerca del pueblo a beber y descansar, aunque cualquier bribón los juzgase por su forma de vestir trajeada  y levemente armados con algún revolver y una katana, mi gente sabia defenderse muy bien solos y en espacios cerrados podrían llegar a ser mucho más letales que en lugares abiertos. Por mi parte yo me dirigí por las calles de la ciudad portuaria y empecé mi tour propio de ellas fascinado como siempre por la arquitectura europea

La Rochelle 1910:
avatar
Nhabu
Dios/a
Dios/a

Status : Vivo - Dios Durmiendo

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 174

Datos
Nivel: 4
HP : 9500
Experiencia:
105/200  (105/200)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nhabu el Miér Ene 09, 2019 11:30 pm

Posterior a mis sucesos anteriores que tomaron mi mañana y parte de mi tarde decidí dedicar lo que quedaba antes del ocaso a recorrer las plazas de aquella ciudad costera y admirar sus arquitecturas, tenia que por lo menos esperar un día y medio antes de que llegara de Paris mi carruaje a recogerme para llevarme de vuelta a la gran ciudad de Francia, donde en un par de días se llevaría a cabo la boda que me uniría para siempre con Aysa.
La Rochelle era un pueblo lleno de historia su arquitectura medieval era impresionante y la forma en como esta se mezclaba con las construcciones del siglo actual era aun mas hermoso de ver, en el bazar me llamo la atención diferentes lugares primero una antigua cantina donde una misteriosa señora me leyó la mano diciéndome – tu futuro aspira a algo mucho mas alto de lo que ya habéis  probado o encontrado en la vida, pero también se hallan muchos más peligros de los que has visto – a sus palabras me digne a responder – no le tengo miedo a nada, yo he experimentado la muerte – vi en la mujer una sonrisa cálida diciéndome – Yagami Nhabu… tu no viste la muerte solo estas despertando algo distinto a lo que eres o serás… pero tarde o temprano  la experimentaras.

De que hablas anciana, está segura de que eres una adivina, estas patrañas las podría escuchar en los mares del este de cualquier anciano o gurú – le respondí riéndome un poco – pues puedo decirte que esto te ayudara a despertar el poder necesario para la senda que vas a recorrer, claro esta si crees las palabras de una anciana. – dijo empezando a coger unos frascos extraños y preparar un conjunto de brebaje. luego de ello antes de irme me entrego un colgante que sugirió me ayudaría a nunca mas estar ciego de las acciones de los que traman contra mí, así como un conjunto de brebajes que no puedo negar cometieron su cometido pues después de ello en verdad me sentía menos cansado y mucho mas enérgico que antes, por lo que tras ingerirlo estuve listo para competir en la siguiente hazaña que pronto esta ciudad me mostro.

Vi frente a mi un concurso de hombres quienes en una apuesta callejera luchaban buscando al mas fuerte, el monto de la apuesta era bastante estimado y me sentía de muy buen humor para probar mi fuerza por lo que decidí entrar en la arena, el combate era box, un estilo de pelea nacido de la cuna de África pero con gran relieve internacional – muy bien vamos a hacerlo – dije quitándome mi uniforme de marino y entrando al combate, no puedo negar que la fuerza de mi contrincante era atroz pero estaba de suerte hoy y la buena fortuna me termino sonriendo con la victoria donde tras una combinación de movimientos marciales mis puños pusieron en el suelo a mi contrincante y me alce victorioso.
Nhabu Al Combate:

OFFROL:
OFFROL: Consumo Objetos: Poción Valentina x5 + Poción Driade x1


Última edición por Nhabu el Miér Ene 09, 2019 11:45 pm, editado 2 veces
avatar
Nhabu
Dios/a
Dios/a

Status : Vivo - Dios Durmiendo

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 174

Datos
Nivel: 4
HP : 9500
Experiencia:
105/200  (105/200)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nicola Barone el Miér Ene 09, 2019 11:39 pm

Había pasado bastante tiempo desde aquel hundimiento en el barco, lo suficiente como para que la mente de la mujer de cabello rosado aceptará su propósito en la vida, ya no era la estudiante de música y tampoco parte de la orquesta pese a que aún transportaba su estuche con el oboe a donde fuera que vaya, era un elemento importante en su vida que no podía pasar por alto. El cambio más grande era el físico, como mujer logró desarrollarse lo suficiente como para ser considerada “atractiva” no era tan difícil esto si se tenía en cuenta sus ojos de color azulado y su inusual cabello rosado, atravesando el umbral de joven adulta a esto último. Su personalidad, su manera de ser con la sociedad no había cambiado, seguía siendo la misma mujer con formalismo y costumbres, excepto que ahora tenía una responsabilidad que superaba con creces la de la mayoría de los humanos en la tierra.

La ciudad portuaria de la Rochelle tenía su encanto, su arquitectura era el principal causante de aquello, especialmente esas dos torres sobre la parte del puerto. Tenía dos días desde que había llegado hasta allí por carretera, dándole tiempo suficiente para visitar sitios turísticos en la ciudad, la arquitectura era su fuerte, más allá de eso y su cercanía al agua no había nada que destacar, pese a eso, a Nicola le agradaba el ambiente que se sentía allí, especialmente el sonido del oleaje, le daba cierta tranquilidad a su ser. Sus pasos la encaminaron hacia una zona cercana al mar, una senda de adoquín que atravesaba la zona comercial de la cuidad y tenía como uno de los extremos aquel sitio abandonado donde estaba parada Nicola. Escombros de lo que alguna vez fueron viviendas, mantenían su arquitectura de una época anterior a la que vivían, su rica construcción aún se mantenía, sobre el límite había un barandal de madera que daba la impresión que no aguantaría el peso de un cuerpo, abajo, a unos metros, el agua del mar.

La brisa golpeo su rostro de manera suave haciendo mover sus mechones rosados, recogió parte de su cabello para ordenarlo luego de que el viento dejo de soplar. Sentándose en un escombro abrió el estuche negro que tenía entre manos, allí estaba el oboe, de un brillante platinado, se notaba lo bien cuidado que estaba el instrumento. Se tomó su tiempo para armarlo y sopar en la boquilla para llegar al tono deseado, luego de eso empezó a ejecutar una melodía, una de las primeras que escuchó y que más le gustaban, solo una parte de esta, pese a lo corto que sería era ejecutada a la perfección, el silencio del sitio ayudaba a que el sonido saliente del instrumento se propagará más en aquel sitio.

Music:
avatar
Nicola Barone
General Marino
General Marino

Status : Viva

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 10

Datos
Nivel: 1
HP : 4000
Experiencia:
0/100  (0/100)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nhabu el Jue Ene 10, 2019 12:00 am

Estaba por caer la tarde y como ultimo final de mi día por la ciudad me propuse a recorrer las costas pedí transporte para llegar más rápido y un carruaje de lo más cómodo se dispuso a acercarme a las costas donde al bajar cerca de las dos grandes torres medievales empecé a caminar para encontrar un lugar apacible donde ver el mar en su esplendor durante el ocaso, durante mi trayecto a pie sintiendo el viento en mi rostro pronto el sonido de un apacible instrumento llamo mi total atención.

No lo observaba a simple vista, el sonido era débil y lejano por lo que empecé a recorrer la costa observando a detalle cada lugar buscando su fuente, aquella bella melodía era completamente hermosa y como por una atracción inaudita deseaba conocer las manos que la entonaban. Pase varios minutos hasta llegar a unas ruinas y entre ellas a unos metros frente a mi estaba sentada una joven mujer de cabellos rosas tocando en un oboe la melodía que llamo mi atención me quede a observarla a lo lejos y me dispuse a aplaudir apenas la sonata termino diciendo – es una hermosa canción, dime que hace un musico como tu en las costas de La Rochelle, no he escuchado que hubiera algún festival, tampoco tengo entendido de que habrá algún concierto, también eres una viajera como yo.
avatar
Nhabu
Dios/a
Dios/a

Status : Vivo - Dios Durmiendo

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 174

Datos
Nivel: 4
HP : 9500
Experiencia:
105/200  (105/200)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nicola Barone el Jue Ene 10, 2019 10:45 am

La melodía que alguna vez compuso Mozart terminaba sus últimas notas en el oboe de Nicola, ejecutado con cierta lentitud, no había prisa en el movimiento de sus dedos, era necesario pues perdería armonía, al menos así se tocaba en ese instrumento de viento. Estaba tan concentrada en la ejecución de la Pequeña Serenata Nocturna que no se percató de la llegada de un curioso al sitio, sino hasta que terminó la melodía, tuvo la delicadeza de no interrumpirla y solo se escucharía primero su aplauso una vez finalizada la sonata.

—Podría decirse que soy una viajera, si —contestó con simpleza la mujer, alejando el oboe de sus labios, bajándolo hasta sostenerlo con una sola mano. Apoyó sus pies sobre la tierra, dejando el escombro donde estaba sentada, acercándose un poco más a la posición del hombre que estaba allí. Se trataba de un hombre joven, con un cabello incluso más largo que el de la propia mujer, prolijamente atado con dos largos mechones que caían a los costados de su rostro. Poseía un buen porte, su vestimenta así lo atestiguaba, quizá un empresario importante, al menos eso pensaba Nicola, lo que le parecía raro que estuviera en esa zona alejada de La Rochelle.

—¿También le agrada la arquitectura del lugar? —preguntó la mujer manteniendo su tono formal con este, ante todo el respeto, como solía tratar a todos de “usted”. Un encuentro particular, debía admitirlo, no esperaba encontrarse con alguien allí, tampoco iba a desperdiciar la oportunidad de entablar una charla con este.

—Disculpe no me he presentado, soy Nicola Barone, un placer —
avatar
Nicola Barone
General Marino
General Marino

Status : Viva

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 10

Datos
Nivel: 1
HP : 4000
Experiencia:
0/100  (0/100)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nhabu el Jue Ene 10, 2019 3:54 pm

La mujer muy cortésmente respondió a mi y se acerco hacia mi tenía una belleza peculiar y una melodía capaz de atraer mis oídos, la imagen de aquella mujer en esas ruinas de la costa era similar a la de las leyendas de las melodías del mar, donde aquellas místicas damas guiaban a los barcos a su destino cruel, aun así, no podría haber crueldad en un corazón capaz de entonar tal armoniosa canción. Solo la incertidumbre de un destino.

La arquitectura de La Rochelle es agradable a cualquier turista, así que seria un si gustoso a tu pregunta. – le conteste a lo que ella refirió su nombre y yo con toda cortesía y con una leve reverencia bese el dorso de su mano diciendo – el placer es mío, soy Yagami Nhabu – luego de ello le dedique su espacio necesario soltando su mano con la misma delicadeza y mostrando una tenue sonrisa – ¿eres compositora solitaria o perteneces a alguna sinfónica?, por que debo admitir que tu destreza con aquel instrumento es de muy alto nivel. – añadí a mis palabras buscando conocer algo mas de la artista misteriosa frente a mí.

Al mismo tiempo mis ojos observaban el lugar con encanto, no se podía decir que la arquitectura de esta ciudad era placentera a los ojos de quien pudiese apreciarlas y de cómo me enorgullecería ser el dueño de sus puertos el rey de todo este amplio lugar o quizás de mucho más.
avatar
Nhabu
Dios/a
Dios/a

Status : Vivo - Dios Durmiendo

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 174

Datos
Nivel: 4
HP : 9500
Experiencia:
105/200  (105/200)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Nhabu el Mar Ene 15, 2019 11:10 am

Nuestra larga platica sobre música y arquitectura de la ciudad se extendió unas horas mientras camine junto a la misteriosa dama por las ruinas costeras, había algo en ella que me parecía familiar aunque era difícil de llegar a explicar, aun así nuestra platica termino siendo interrumpida por mis obligaciones personales, un conjunto de carruajes llego por mi a las costas tal como deje dada la orden, y descendiendo de ello uno de mis hombres me reverencio y dijo – señor Yagami estamos listos para partir ya en dirección a París ,si nos acompaña iremos al hotel para que se refresque antes de partir en el tren que hemos reservado muy generosamente para que lo espere a su llegada a la estación. – después de escuchar sus palabras mire a través de mi hombro a la joven de cabellos rosáceos diciendo – fue un gusto conocerte Nicola Barone, y espero poder algún día escuchar tus magnificas melodías una vez más, ahora debo partir a Paris, la ciudad del romance.

Tras ello me dirigí al carruaje reservado para mi y junto a mí, los otros carruajes me escoltaron al hotel de la ciudad donde me cambie de ropas y me dispuse a empacar para luego dirigirme a la estación del tren, en mi corazón palpitaba la emoción del triunfo al saber que muy pronto vería logrado mis sueños, parís era el ultimo destino y era el comienzo de algo grande, algo muy grande. En la estación del tren escoltado por 24 de mis hombres mientras el resto regresaría a altamar en mi barco para volver a Japón, fui recibido el tren a pesar de ser publico era de primera clase y su mejor cabina había sido completamente reservada a mi nombre para evitar molestias indebidas.

Señor estamos a punto de partir – dijo uno de mis hombres mientras otro me asistía como camarero para mí, sirviendo en mi mesa algo de comida tradicional de mi tierra un perfecto plato de ramen así como algo de arroz con curry y Kobe para deleitar mi largo viaje en tren hasta las tierras de la capital.

OFFROL:
OFFROL: Publico Salida De Rol Por Retraso De Mi Compañera
avatar
Nhabu
Dios/a
Dios/a

Status : Vivo - Dios Durmiendo

Reino : Atlantida

Cantidad de envíos : 174

Datos
Nivel: 4
HP : 9500
Experiencia:
105/200  (105/200)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Las Melodías De Los Hijos Del Mar

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.