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Templo de la Señora de la Guerra

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Templo de la Señora de la Guerra

Mensaje por Ada el Jue Ene 13, 2011 8:59 pm


El templo de la Señora de la guerra se encuentra en una de las laderas del volcar siendo una parte de la gran estructura del batallon del fuego y de las llamas, en la entrada hay dos enormes esculturas de dos Hoplitas que empuñan una lanza y un escudo espartanos, mirando al vacio y siendo guardianes silenciosos de los visitantes del lugar, desde la entrada del templo una serie de rosas rojas decoran el lugar, siendo el templo la fuente de las flores que adornan todo el templo principal del batallon, ya que son obra de Madareth tales plantas, pero no son comunes y corrientes, son rosas que han permanecido asi a lo largo de los siglos ya que se alimentan de la sangre que se ha derramado a lo largo de las guerras y lo que les da ese hermoso y mortal color.



El templo esta dividido en tres grandes partes, ala este, ala oeste y ala norte, siendo el ala sur correspondiente a la entrada. Cada uno de los pasillos que conectan tales sitios estan formados por corredores de rosas. Hacia el ala este del templo se encuentra la residencia del templo, habitaciones y demas para uso de Madareth asi como un gran salon de guerra en el cual se encuentra una coleccion de variadas y unicas armas trofeos de las conquistas de la berseck en contra de sus mas fieros enemigos. En el ala oeste existe un coliseo de forma rectangular dedicado para los arduos y rigurosos entrenamientos de Madareth, en las columnas y paredes estan las huellas de las batallas que ella ha tenido a lo largo de los siglos con sus propios compañeros berserks



El ala norte es para Madareth el sitio donde pasa la mayoria del tiempo, consiste en un enorme jardin de rosas rojas, este esta ubicado en forma saliente sobre la montaña donde esta construido el templo lo que permite una vista total de la lava y las formaciones rocosas asi mismo como los demas templos, demostrando la imponencia del batallon de las llamas. Caminar por el jardin es un peligro para los que no sean un berseck o un propio dios ya que las flores se alimentan de la sangre de quienes pasan por el lugar, hecho que han comprobado muchas ninfas al quedar atrapadas en ese lugar, son peores que las arenas movedizas... mas rapidas y mortales.




Hay un camino despejado que lleva a una cupula la cual se encuentra en la parte mas alejada del jardin, si conocen bien a Madareth la mayor parte del tiempo se la pasara alli observando el paisaje y meditando sobre las acciones de la guerra.


La realidad otra vez se encontraba distorcionada cuando en medio de aquel esplendoroso jardin de rosas aparecio la figur de Madareth portando su imponente armadura mientras en su mano llevaba su arma de asta y en esta incrustado como un animal estaba el cadaver de aquel capitan romano que dirigia esa pequeña compañia de Espartanos, la chica uso su cosmos y botando el cuerpo sin vida de aquel hombre le empalo en una de las secciones del jardin, en una de sus lanzas de guerra, la sangre caia por aquella arma mientras las rosas se tornaban aun mas rojas que de costumbre, Madareth miro hacia el cielo y luego observo el paisaje de lava que se mostraba en los alrededores de su templo, volver al olimpo no le habia traido la calma que aun buscaba ni habia borrado la decepcion que aun sentia, eso solo lo podia hacer de una manera, enfrentando a Ares y buscando las respuestas que solo su dios podria darle para seguirle ciegamente hasta el final de sus dias.
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Re: Templo de la Señora de la Guerra

Mensaje por Larissa el Sáb Mayo 05, 2012 8:39 am

Larissa había dejado ya el sitio dónde había amenazado a las ninfas por la forma tan tonta en la que habían decidido manejar el templo. Si bien era cierto ella no era nadie para ir mandando sobre los terrenos de los demás, sentía que por lo menos podía ayudar a mantener las cosas medianamente aceptables para su señor en los los lugares en los que el dueño se encontraba ausente de manera permanente. La soledad de aquel lugar obligaba poco a poco a la joven de los cabellos castaños a sentir que todo lo que hacía era parte de algo vacío, pues ahora que el hombre que amaba había decidido dejarlo todo y abandonarla para sumirse en un sueño largo imposible de romper, las ganas de seguir existiendo empezaron a tornarse tan frágiles como una copa de cristal muy fino.

Luego de varios segundos de caminata el avatar de Anhilion se detuvo porque algo había pasado frente a sus ojos. La entrada hacia el templo de Madareht había desaparecido y ahora ante los ojos de quien fue Larissa no se mostraba nada más que oscuridad.

-¿Qué es esto?- Decía con curiosidad una Larissa con ojos rojos como la sangre y piel pálida como el rayo de luna.

-Este es el sitio donde nos vasmo a despedir Anhilion... Creo que ya es hora de que deje que tú tomes para siempre el control de las cosas. Yo no tengo ganas ya de hacer nada, puede que te suene tonto, pero sin Lestat no quiero seguir. Tú eres la sirvienta de Ares, yo sólo era tu avatar. Es hora de que yo deje para siempre esta existencia. - Dijo con marcada debilidad la voz de la que fue esposa del general de los cabellos castaños y que ahora se presentaba frente al esbirro de Ares como una muchacha débil de ojos marrones.

-¿Así que al final por un hombre has decidido dejarlo todo? - El espíritu de la berseker se cruzó de brazos y siguió diciendo- ¡Perfecto! Entonces yo tomaré para siempre el control de este cuerpo. No debería importarme lo que pase contigo así que esto me cae como anillo al dedo, porque ya me estaba aburriendo de tener que cargar con alguien cuya voluntad es tan frágil y su espíritu tan fácil de hechar a perder.- Dijo la voz del esbirro con fuerza e imponencia demostrando cuán fuerte se había hecho en tan poco tiempo.

-Este es el adiós. Estoy harta de todo esto y no siento la más mínima alegría de servir a tu amo, pues es cruel y causará demasiado sufrimento a los demás... Si Lestat despierta algún día, dile por favor que siga adelante y que nunca dejé de quererlo.

Una vez que esta joven terminó de decir esto, la oscuridad se acabó y nuevamente se mostró la entrada al templo de Madareth con las estatuas de los dos soldados a cada lado de la gran abertura enmarcada que era la puerta de para entrar al recinto resguardado por esos soldados mudos.

-Ya no tengo que lidiar más con esa carga. Mucho mejor. Ya era hora de que pudiera entrenar mis ataques sin que nadie me distrajese de mis objetivos. Tengo ganas de cantar algo.

La berseker de Ares cerró sus ojos y elevó su cosmos para empezar a emitir otro de sus cantos lúgubres. Al hacer esto una gran cantidad de cosmos rojo salió disparado del cuerpo de la joven y muchas notas musicales hechas de cosmos naranja aparieron al rededor de la mujer quien empezó a hacer que se juntaran dando paso a la extremidad enorme de lo que parecía ser un monstruo o algo parecido.

-¿Cómo haré que se agrupen? ¿Será un puño gigante o quizá el brazo de un monstruo malvado?- Se preguntaba la guerrera mientras seguía cantando haciendo que más notas musicales aparecieran a su alrededor.

Primer post de la maestría en sonido del segundo ataque débil.
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Re: Templo de la Señora de la Guerra

Mensaje por Larissa el Miér Mayo 16, 2012 6:53 pm

La mujer de los cabellos castaños estaba asombrada por la magnífica manera en la que su poder se había incrementado por la ausencia de esa mujer que antes controlaba sus movimientos de manera parcial. Siempe había sabido que la forma en la que se comportaba su parte humana iba a terminar siendo un obstáculo para que ella se desarrollase como una guerrera de verdad, pero no se había puesto a pensar de lleno en cuánta diferencia había. Por unos momentos la portadora de la armadura del ejército de Ares se había distraído tanto que las notas musicales que se arremolinaron rodeándola dieron vueltas de manera enloquecida en su mismo sitio sin moverse un sólo milímetro como si de pronto hubiese caído en un trance que nadie podía romper.

-¡Vaya costumbre más tonta que me ha quedado!- exclamó la guerrera al ver el tiempo que había quedado sin hacer nada o mover uno sólo de sus músculos desperdiciando su cosmos. Aún cuando se había ido la presencia de esa mujer la costumbre de abstraerse pensando en cosas tristes se había quedado aún arraigada en su ser.

-No importa la manera... Tengo que deshacerme de esa costumbre para que mi entrenaniento no se vea afectado de manera considerable. - La berseker dijo esto e hizo que sus notas musicales se pusieran unos metros lejos de ella y sus ojos brillaron tomando un color naranja, algo había sentido la mujer de los cabellos castaños en ese lugar que la había puesto en estado de alerta. Podía sentirlo en cada una de las células de su piel; dos personas más habían llegado a ese lugar. La una era bastante fuerte con el poder suficiente como para poder detenerla en cuestión de segundos, la otra sin embargo era más débil que ella, pero no por mucho tiempo, ya que ésta parecía mas entusiasmada que Larissa para superarse y entrenar. No importaba cúanto tuviera que aburrirse trantando de que esas notas tomaran algo de sentido y sirviesen para atacar. La verdad no le parecía que el canto fuera algo bueno para una guerrera lo usara; sin embargo ella no podía remediarlo, ya que nada podía hacer si la técnica que la humana tomó como importante estaba guiada por la música.

-¿Así que ha llegado la señora de este asqueroso sitio? ¡Bueno! Entonces será mejor que dedique a mejorar para que así de esa manera no quiera venir a tratarme como si fuera inferior a ella. En cuanto a la otra la verdad me tiene sin cuidado. Ares nos ha mandado a entrenar y no a matarnos entre nosotras además...- Larissa elevó más su cosmos con más fuerza, pero aún sus notas seguían dando vueltas encima de ella como a la espera de una nueva orden por parte de la convocadora. - Estoy entrenando para ser más fuerte, no tiene nada qué reprocharme.

Larissa guardó silencio unos segundos y se concentró para emitir un canto lúgubre y bastante discordante, mucho más que los anteriores haciendo que las notas musicales se posaran encima de su cabeza dando vueltas en el aire para dirgirse hacia el frente y estrellarse en el piso para dejar su marca en forma de clave de sol.


Segundo post en la maestría de elemento sonido segundo ataque débil
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Re: Templo de la Señora de la Guerra

Mensaje por Larissa el Sáb Jun 09, 2012 11:57 am

El ataque que estaba llevando a cabo Larissa había sido bastante impresionante ante sus ojos pues, no había hecho algo que tuviera un efecto sobre los objetos así no más de la nada. Una vez más la berseker de Ares había comprendido que hizo bien en dejar que Larissa se marchara sin detenerla para nada. Aquella joven era muy frágil y su forma de ser no era la indicada para que pelease en la guerra o estuviera al servicio de alguien como el señor de la guerra y las escaramuzas. Parecía ser también que algo como eso había llegado como concluisón el esposo de la mujer cuyo cuerpo la trasnportaba pues, éste sin decirle nada ni despedirse había optado por sumirse en un sueño casi eterno quizá para no ver cómo el horror de la guerra destroza el cuerpo y la vida de su amada esposa.

-Quizá la nota musical es linda y queda bien luego de destrozar a mis enemigos, pero creo que sería algo mucho mejor si de pronto la nota aparece en el pundo que quiero destruir como si fuera uan especie de marcador. Con esto estoy segura que el enemigo querrá escapar y hará que yo me deleite con su miedo a la muerte.


Larissa dijo esto y una vez más las notas de color rojo aprecieron dando vueltas a su alrededor cuando la berseker emitió el canto lúgubre que su mente había concebido como una manera de canalizar su poder. Poco a poco las notras tomaron su posición por encima de la cabeza de Larissa y esta vez esperaron por la nueva orden de la mujer de los cabellos castaños, quien no estaba muy segura de la manera en la que iba a hacer aquello que se proponía.
Una vez más la las notas musicales de cosmos aparecieron en el campo de batalla y dieron vueltas sobre la berseker desprendiendo fuego. Había algo nuevo en la ténica y era que esta vez las notas apuntaron al sitio donde iban a caer dejando una marca roja en froma de clave de sol. Con una elevación más fuerte de cosmos, la joven hizo que todas las notas se precipitaran contra el suelo haciendo que el suelo al rededor de la clave de sol roja se partiera y dejando al final una gran y profunda grieta cubierta de hollín en el mismo.

-Esto es genial Ahora sí podré hacerlo bien! Mi señor se sentirá contento al ver cómo hago que su nombre sea sinónimo de miedo y desesperanza!- Exclamó la joven sintiendo el entusiasmo en su cuerpo y empezando a elvar su cosmos para otra práctica más. Nada iba a detenerla, pues desde que Larissa la abandonó todo había sido maravilloso quería entrenar mucho más que antes; sin embargo algo le llamó la atención a quella mujer y fue la presencia de una cosmo energía tan fuerte que hizo que su concentración cayera por completo.
-Ya está aquí. Será mejor que me apresure a verlo.- dijo bajando su cosmos a cero y saliendo de ese sitio para buscar a su señor a quien tenía que rendirle sus respetos a no ser que quisiera que su señor la quemase hasta dejar de ella nada más que cenizas y polvo.

Tercer post del elemento sonido.
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Re: Templo de la Señora de la Guerra

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